El orador habla, tú escuchas después. Perfecta para reuniones reducidas y encuentros que piden cercanía.
En consecutiva, el ponente habla por segmentos y yo tomo notas con una técnica específica de anotación (no taquigrafía, sino un sistema de símbolos y estructura visual) para reproducir el discurso completo, con la misma precisión y matices, una vez que termina cada intervención. No requiere cabina ni equipo técnico, lo que la hace ideal para reuniones reducidas, ruedas de prensa, brindis, visitas guiadas, o citas médicas y legales donde la cercanía y la naturalidad priman sobre la inmediatez total. Como contrapartida, la duración del evento se alarga, ya que cada intervención se dice dos veces (original + interpretación) — una conversación que avanza con naturalidad, aunque haya dos idiomas de por medio.


¿Tu evento tiene muchos asistentes o necesitas traducción sin pausas? La interpretación simultánea es la opción.
→ Ver Simultánea¿No sabes si tu evento encaja mejor en consecutiva o simultánea? Cuéntamelo y te lo confirmo.
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